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SAN
JUAN, EVANGELISTA
Forma
parte de los fondos del Museo de la Catedral y ha sido utilizada en la
reconstrucción del coro. Está decapitada y tiene destrozadas
la mano derecha y parte de la cartela; se encuentra pues, bastante erosionada.
Calza puntiagudos
pedules y viste túnica y sobrio manto, cuya manga izquierda cae pesadamente
sobre la rodilla, enmarcándola mediante pliegues curvos similares a los
de san Marcos.
Su larguísima
cartela simboliza una revelación imperfecta, pero también
el especial carácter teológico y místico del evangelista.
La figura de san Juan
está emparejada con san Lucas y se contrapone a la de san Marcos, de acuerdo
con el particular ritmo compositivo de la serie. Era la última del cuarto
tramo de la fachada sur. Este tramo estaba dedicado a los evangelistas,
que recibían la luz del mediodía y dominaban una de las naves laterales
del crucero. Tanto el conjunto, como su ritmo compositivo, denotaban el
virtuosismo de Mateo y su taller.
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