JÓVENES CANTORES

La crestería de los estalos del coro pétreo estaba formada por la alternancia de doseletes con unas figuras de jóvenes. Seis de tales esculturas fueron colocadas por López Ferreiro en la fachada de las Platerías en los últimos años del siglo XIX. Otras dos flanqueaban la puerta de una capilla en San Salvador de Bembibre, (Val do Dubra), cerca de Santiago, y en 1975 retornaron a la catedral. También cerca de Santiago, en Santa Cristina de Nemenzo un nuevo un niño procedente del coro se encuentra en el crucero que preside el cementerio parroquial. Parece, pues, que estas figuras conocieron, quizá por su belleza y fácil transporte, una inusual dispersión. En la propia catedral permaneció alguna otra escultura completa y fragmentos de varias más se encontraron en el curso de otras excavaciones realizadas a partir de 1946.

Hacia 1964, al excavar la crujía oriental del claustro de la catedral, se encontraron un par de doseletes con una de estas figuras tallada en uno de sus extremos. Pertenecían a la cabecera del coro y han sido devueltos a su antiguo emplazamiento en la reconstrucción realizada.



SOFITOS O PLAFONES

Los sofitos o plafones que coronaban cada estalo eran piezas de fácil reutilización por sus proporciones, y solamente cuatro se emplearon como elementos ornamentales en las calles laterales de la Puerta Santa. Quienes emplearon los sofitos como pavimento no tuvieron en cuenta la fragilidad de muchos de ellos por su delicada labra, lo que hizo que se fragmentaran. De este modo han llegado hasta nosotros unos cuantos en relativo buen estado y, otros, fragmentados. Todos, sin embargo, han sido pacientemente restaurados e integrados en la reconstrucción patrocinada por la Fundación Pedro Barrié de la Maza.

Dinteles o vigas pétreas
Los sofitos se encajaban entre unas vigas pétreas que articulaban los estalos y ataban las columnas delanteras con el muro posterior. Fueron reutilizadas en diversos usos y muchas se rompieron. Los primeros fragmentos aparecieron en diferentes obras y excavaciones y algunas se expusieron en 1961 en la muestra entonces dedicada al arte románico; otros restos aparecieron en la escalinata del Obradoiro en 1978, pero varios de los dinteles recuperados e integrados en la reconstrucción proceden del muro de una escalera que subía a ciertas dependencias anejas al claustro catedralicio. La importancia de estas piezas en la arquitectura del coro es obvia.

 
 

Historia / Destrucción / Reconstitución / Iconografía / Reconstrucción / Libro-CD
Portada / Correo / Visita virtual / Glosario

Visita virtual  Vuelta a la  página de la Fundación Pedro Barrié de la Maza correo electrónico Glosario Portada